Lorena es una persona dulce, cariñosa y volcada en ayudar a los demás. Ya había recibido un masaje metamórfico hace unos años y fue un antes y un después en mi vida. A principios de este año sentí que tenía que aprender la técnica pero no sabía ni dónde ni con quién, y justo me llegó el anuncio de los cursos de Lorena. Así que contacté con ella para informarme y desde el primer momento tuve claro que quería aprenderlo con ella. El curso me ha encantado. El amor que Lorena le ha puesto a cada detalle, junto a su maravillosa energía y la de las mujeres con las que he compartido este aprendizaje, han hecho de este sábado un día mágico. La técnica es muy sencilla pero llega muy profundo en el alma, y transmite tanta serenidad que sales de la sesión con una paz increíble. ¡Recomiendo a todo el mundo que lo haga!